sábado, 19 de mayo de 2018

Duele

ver a la gente feliz, con vida, haciendo cosas, vistiéndose guapos y guapas, riendo, compartiendo momentos con gente...... y tú, tú solitario, en tu habitación, con ropa horrenda y ancha, con mala cara...........

Estos meses y mayo especialmente han sido muy complicados. Duros.

Mañana tengo planes y no me apetece. Menos aún habiéndome dado hoy un atracón de pan descomunal. Tener que hacer cosas estando gorda e hinchada es devastador.

Hoy pesé 49,1 y anoche fue difícil. Llevaba algunas noches buenas, durmiéndome antes y comiendo menos de madrugada, pero ayer no pude. Estuve hasta las 5 a.m. despierta y comí muchísimo. 1000 kcal fueron de puré de patata, luego mucha leche entera, yogures, pollo, manzanas......

Sin duda el puré de patata no me hace bien, no es un buen sustituto. Le he dado varias oportunidades y no, no funciona. Prefiero evitarlo y comer mucho pero de otras cosas. La evidencia es que hoy estoy comiendo pan, y ya me pasó otra vez que probé con el puré de patata y al día siguiente me atraqué de pan igualmente. Así que no más. También lo pensé la otra vez, que no más, pero volví a intentarlo sin éxito.....

NO COMAS MÁS PURÉ DE PATATA, JODER. Puros hidratos igual que el pan y además suma 1000 kcal de golpe. Y con el pan son muchas más kcal. Mejor otras cosas que por la misma cantidad aporten la mitad de calorías, no?

Bueno, a ver qué tal mañana con mi panzón y mi desgana.......

Me he propuesto hacer todo verde del 20 al 31 de mayo, sé que puedo hacerlo y debo hacerlo.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Cuando vas a tirar la toalla, surge la magia.

Aunque en mi caso no fue motivo para no tirarla igualmente....

Esta pasada semana fue terrible, la pasé bien mal, anímicamente destrozada, ansiedad hasta las entrañas, presión en el pecho...... atravesando una situación personal muy mala.

Eso unido a que me comprometí socialmente con varias cosas en un intento de arreglar mi vida..... peor el remedio que la enfermedad. Me obligo a hacer cosas por mi bien y luego maldigo el momento en el que acepté hacerlo porque no quiero y menos siendo una gorda asquerosa.

Aún así, hice cosas los pasados fines de semana, por eso son verdes. Realmente he hecho varios días verdes, aunque eso no quiere decir que me mate de hambre (y además he reducido el ejercicio). Como mucho y me doy mis lujos, simplemente si no hay pan, golosinas o queso ya lo cuento bien.

La desesperación de los 50 kg pudo conmigo hasta este lunes, que estallé y en la tarde me fui a comprar paquetes de pan (5 paquetes de medio kilo) y golosinas sin control.

El 8 de mayo pesé 49,9 kg y los días posteriores estuve por encima de 50 pero ni lo apunté, no quería ni mirar la báscula. Cada vez que subía era una carga horrible sobre mí. Aún así, no me subía en la mañana, suelo hacerlo en la tarde cuando ya he comido (aunque también después de hacer ejercicio) y no es igual de fiable.

En eso que llego a casa con todo el cargamento para los atracones y me peso.
48,3 kg.


48,3.
POR FIN, POR FIN 48. Desde enero sin verlo.

Una maravilla.

Es cierto que me sentí mejor físicamente ese día, más deshinchada, más seca, pero no pensé que me daría tal alegría.

Estaba decidida a tirar todo por la borda siendo una morsa de 50 y pico kilos y la balanza me da esa buena noticia.

Con esto quiero decir que aunque sintamos que nos vamos a rendir, no lo hagamos nunca. Siempre hay esperanza. La espera a veces es eterna, pero todo llega, siempre llega la recompensa, aunque sea tarde.

Desgraciadamente ese día me dí un atracón de golosinas descomunal, al día siguiente de pan y hoy de pan también. A pesar de la buena noticia, de ser consciente de que ES POSIBLE, la ansiedad y el malestar emocional acumulado me pudieron.

Ayer pesé 48,7 y hoy también (y me pude pesar recién levantada sin comida en el estómago). Mañana ya pesaré más, porque el atracón de hoy todavía está siendo más grande, y me da mucha lástima. Otra vez cerca y otra vez me alejo yo misma de mi objetivo.

Pero trato de pensar que también merezco un respiro, una desconexión del mundo, y que la semana que viene todo irá mejor. Quiero creer.

viernes, 4 de mayo de 2018

50 desaparece de mi vida ya, por favor.

Hoy desayuné café con leche, comí 1 plátano y 2 yogures desnatados, merendé otro plátano y una cola 0, a la tarde fui al gym y al volver me pesé. 49,9 kg. No sé qué ganó, si lo que comí o lo que gasté..... pero no me pude pesar recién levantada.

Me di una buena ducha y volví a subir a la báscula: 49,6 kg. Perdí 300 g duchándome, guau (ironía).

Espero mañana poder encontrar un hueco y pesarme sin nada en el estómago para que sea más fiable......

Y yo vine aquí a lloriquear porque me he visto en la necesidad de comprar varias prendas de ropa de tallas más grandes. No me siento nada bien con mi cuerpo. Todo me queda horrible, me hace sentir gordísima, asquerosa, llena de grasa, inflamada, preñada y celulítica.

Mi talla me hace sentir un chorizo embutido. Me he comprado pantalones talla 36 y 38 y camisetas talla 40. Sólo así me siento a gusto, yendo como con un saco, sin que la tela toque mi piel y mi grasa porque me dan ganas de llorar y de no salir jamás de casa.

Es muy patético porque algunas cosas me quedan tan sueltas que se ve que son grandes, y parezco medio delgada cuando no lo soy. Sólo es el contraste de llevar una prenda de 1 o 2 tallas más que la tuya. Es un buen truco. Por lo menos a mí me ayuda a no sentirme un orco de Mordor. Pero la realidad sigue ahí, sigue siendo la misma. Me da miedo conformarme. Me da miedo pensar que se arregla con ropa grande. No. Quería evitarlo, quería no llegar a ésto. Sólo necesitaba (y necesito) adelgazar.

Quiero sentirme bien en mi talla, quiero que desaparezcan estas piernas de elefante y esta barriga de barril. Quiero dejar de esconderme y de falsear.

Doy tanto asco.

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martes, 1 de mayo de 2018

Nada está mejor. Mes de abril fracasado también.

50,2 kg ayer, antes de darme un atracón.

Hoy me he dado otro.

Sí, de pan.

Abril:

1,
2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,
9, 10, 11, 12, 13, 14, 15,
16, 17, 18, 19, 20, 21, 22,
23, 24, 25, 26, 27, 28, 29,
30.

17 bien.
4 golosinas.
2 queso.
7 atracones de pan.


Resumen.
Enero: 16 bien, 15 mal (6 golosinas, 7 dulces navideños, chocolate sin parar y queso, y 2 de puro queso).
Febrero: 10 bien, 18 mal (13 atracones de pan, 3 queso y 2 chocolate).
Marzo: 17 bien, 3 regular y 11 mal (3 puré de patata, 7 atracones de pan y 4 golosinas).
Abril: 17 bien, 13 mal (7 atracones de pan, 4 golosinas y 2 queso).


No sé qué me pasa con el peso, que no bajo una mierda, no consigo bajar. Aunque de normal me siento como una ballena, hay días que digo: hoy estoy un poco mejor. Y nada, es mentira, sigo en 50. Impresionante lo que se me está resistiendo.

Y ya sé que no lo estoy haciendo todo lo bien que podría, pero así lo hacía también hace 4 meses y no me pasaba ésto. Ha sido a raíz de febrero, ese febrero tan horrible de 18 días mal. Me está pasando factura, muy cara.

Aunque a finales de 2017 ya había conseguido hacer al menos 20 días bien...... en ese sentido tengo que reconocer que he empeorado y me merezco pesar como una morsa.

Lo gracioso de todo es que hoy es día 1 y ya me he dado un atracón.

Y para qué voy a ponerme metas, si no las voy a cumplir.

Ya no digo hacer todo el mes bien, pero ojalá no pasara de 3 días malos. Ya he gastado 1, me quedan 2. Ya los puedo gestionar como sea, que no pueden ser más.

domingo, 22 de abril de 2018

Mi alimentación ideal al detalle.

Voy a describir detalladamente cuáles serían mis parámetros perfectos, los que querría seguir siempre sin fallar. Vaya, lo que es mi objetivo en alimentación pero no consigo. Y seguramente sea difícil de conseguir, porque es estricto, pero he visto personas capaces de hacerlo. Y creo sinceramente que es posible, sin dejarse llevar por la frustración.

La frustración y la desesperación me hacen fallar continuamente, además de la eterna tristeza y vacío vital. Tca + malas circunstancias = desastre. Pero hay personas que no parece que padezcan un tca y que son hasta cierto punto felices. Estas personas son las típicas fit, típicas vegan, que siguen un régimen muy estricto y lo cumplen. Y consiguen llegar al peso o al cuerpo que desean. Por qué yo no??? Por qué muchas de nosotras no podemos?????

Por qué esas personas pueden y encima jamás las mirarán mal??? Bajo mi punto de vista, padecen un desorden alimenticio claro.

Esto es lo que quiero:

- No trigo, ni harina, ni arroz, ni gluten, ni centeno, ni avena, ni pan, ni galleta, ni pasta ni nada que se asemeje: CERO cereal.
- No lácteos grasos ni quesos. Ningún queso. Me da miedo permitir leche y yogures porque parece que tengo la veda del queso abierta, y es peligroso, pero son alimentos comodín que ayudan.
- No frutos secos ni nada que contenga ni un poquito de ellos (complicado a veces, pero se intenta).
- No dulces tipo golosinas, chocolates y guarrerías. Las frutas desecadas pueden ser una excepción (a pesar de todo el azúcar que tienen) pero muuuuy moderadamente.
- No aceites, evitar lo máximo posible. No utilizar nunca, pedir que no pongan si como fuera. A veces es inevitable, pero siempre que esté en mi poder elegir, está prohibido.
- No patata/boniato.

Qué comer?
- VERDURAS: lechuga, judías verdes, berenjenas, champiñones, calabacines, calabaza, brócoli, coliflor, espinacas, tomates, zanahorias, pepinos... (guisantes y maíz también pero con moderación).
- FRUTAS: uvas, manzanas, plátanos, melocotones, fresas, cerezas, piña...
- PAVO Y POLLO: siempre de menos de 100 kcal los 100 g.
- HUEVOS: siempre cocidos, limitar las yemas, y los botes de claras de huevo para experimentar cosas nuevas.
- LECHE Y YOGURES: tratar que sean de soja en la medida de lo posible, pero si tomo leche de vaca o yogures normales no pasa nada, siempre y cuando no sea desencadenante para comer queso.
- Zumos s/a, refrescos light, kétchup y salsas light sin lácteos ni trigo, guacamole con moderación, cacao en polvo 0%, polvo de proteína, especias, chicles s/a.
- Alcohol en ocasiones puntuales con refresco light.

Que me desespero locamente? Legumbres, palomitas zero, golosinas light o caramelos light. (Limito las legumbres porque ya tengo proteína de la carne).

Si fuera capaz de cumplir estrictamente ésto, me permitiría unas 2 veces al mes hacerme puré de patata en copos. Pero siendo luego capaz de volver a la normalidad, sin perder el control. El famoso cheat meal. Pan no, el pan hay que dejarlo para siempre.

Y la verdad quisiera aplicarlo desde mañana (hoy ya he metido la pata). Llevo el mes para la mierda. He fallado en todo: golosinas, queso y pan.

Y no me voy a autoengañar, este mes no pensaba darme ni un atracón de pan y llevo 5.

Quisiera para mayo, a lo sumo, hacer sólo 2-3 días mal. No más de 3. Me parece justo.

Estoy en la mierda y gorda como una ballena, y qué hago si no tengo ninguna fe en mí? Si ya estoy pensando en fallar algunos días. Pero cuando me propongo hacerlo bien, lo hago fatal igual.

jueves, 12 de abril de 2018

Se está haciendo muy difícil

y desesperante, me desespero.

Sigo teniendo la mismita inflamación de cuando me doy atracones de pan y no puede ser, no puede ser!!! No bajo nada, estoy estancadísima. Y la desesperación me hace querer atracarme y he pecado con golosinas y queso.

Claro, sé que eso no me va a ayudar, pero es incomparable a los atracones de pan en cuestión de calorías. Ni que fuera unos putos gramos debería bajar. 49,7 kg pesé anteayer y hoy ni hablar de subir a la báscula con esta barrigaza.

Tampoco voy bien al baño, no como demasiada verdura.

Y ya estoy en el límite de la desesperación, porque sigo siendo una ballena, no veo ningún cambio. 12 días sin pan y estoy igual.

Y me dan ganas de mañana comprar 4 paquetes y comérmelos enteros. Y lo pienso fríamente ahora y joder, sólo son 12 días, es muy poco realmente. Sin embargo se me han hecho una eternidad.

No sé cómo voy a hacer este fin de semana para hacerlo bien, de veras, no sé cómo hacerlo.

Sé que podría haberlo hecho mejor estos días, pero creo que me merezco una pequeña recompensa.

Pienso en ser paciente, que ya llegará, pero cuesta, cuesta mucho. Sobre todo sabiendo que el 23 de enero pesaba 47,0 kg y lo hacía más o menos igual que ahora.

Confío en que son las consecuencias de dos meses de atracones de pan y necesito más tiempo. Pero es que me siento horrible, me desespero y me dan demasiadas ganas de volver a tirarlo todo por la borda.

martes, 3 de abril de 2018

Marzo.

Mal, muy mal.

Marzo:

1, 2, 3, 4,
5, 6, 7, 8, 9, 10, 11,
12, 13, 14, 15, 16, 17, 18,
19, 20, 21, 22, 23, 24, 25,
26, 27, 28, 29, 30, 31.

20 bien (los días 9, 20 y 26 puré de patata).
4 golosinas.
7 atracones de pan.

Resumen.
Enero: 16 bien, 15 mal (6 golosinas, 7 dulces navideños, chocolate sin parar y queso, y 2 de puro queso).
Febrero: 10 bien, 18 mal (13 atracones de pan, 3 queso y 2 chocolate).
Marzo: 20 bien, 11 mal (o 17 bien, 3 regular y 11 mal. Regular = puré de patata) (7 atracones de pan y 4 golosinas).


Aunque haya mejorado en atracones, el peso está peor. Aunque haya bajado los atracones en comparación a febrero, siguen siendo muchos (porque febrero fue una completa locura, supongo que el peso de hoy todavía es por todo el horrible mes de febrero).

Además, los días buenos sólo son buenos por no haber pan ni golosinas, pero hay otras cosas. Los 3 días de puré de patata (que me vuelvo a prohibir, porque no tengo moderación) me hicieron sentir muy culpable, y otros días he comido mucha cantidad de todo aunque fueran permitidos.

Y empieza abril, mes nuevo, primavera, y todo está negro.

Sólo me queda no pensar. Como piense, me volveré a atracar de pan. Porque me apetece y mucho. Tengo que olvidarlo y no pensar. Mi cuerpo necesita dejarlo, mi mente no quiere pero mi cuerpo sí. Y es doloroso pensar no volver a hacerlo, no sé por qué pero duele. Y a la vez, los atracones me dan dolor, mucho dolor en mi vida. Me la paralizan, me esclavizan, me encierran. No sé por qué no pesa más la parte mala de la buena. Me dan dolor si están y también si no están.

Los he hecho un hábito. Estuve leyendo un poco de Brain over Binge y estoy de acuerdo. Al principio eran por la restricción del pasado y ahora son un hábito.

Mis atracones tan repetidos, constantes y desmesurados de ahora se deben a un periodo de restricción fuerte hace algunos años, gracias al cual pesaba 7 kg menos que ahora. Fui muy obstinada y cumplidora con las comidas. Cuando la obsesión se apoderó de mí leí mucho de nutrición y cogí un miedo irracional a las harinas, como muchas de nosotras, así que las eliminé por completo. Años después surgieron los antojos y tentaciones por esos alimentos, especialmente el pan, y empecé a consumirlo alguna vez, con sus posteriores castigos y compensaciones, pero cada vez lo hacía más y más porque me daba alivio, hasta que la situación se me salió de control. Me descontrolé del todo y añadí más alimentos que no consumía como los dulces. Acabé dándome atracones continuamente, prácticamente 20 días de 30 que tiene un mes eran de atracones. Subí de peso, y así hasta hoy, en mi tope de 50 kg (al cual he llegado varias veces, bajo 3 kg, vuelvo subirlos..... y así....), luchando por deshacer varios años de atracones. Estoy peor que nunca de peso y es que después de navidades he tenido una recaída fuerte con el pan. Me cuesta muchísimo deshacerme de él.


Empiezo abril en 50,0 kg otra vez. Y tengo que acabarlo en 47,0 sea como sea.

Ya no me quedan excusas........ viene el verano y vestir destapada me da auténtico pánico. Como no acabe abril en 47 kg no sé qué será de mi salud mental y social.

Mi objetivo en abril: bajar 3 kg y no consumir pan.